viernes, 19 de agosto de 2016

Se inyectó aceite en el rostro y quedó desfigurada

Se inyectó aceite en el rostro y quedó desfigurada


Una ex modelo coreana pasó por el quirófano 20 veces. Pero, disconforme con los resultados del bisturí, se aplicó silicona y aceite de cocina ella misma, lo que le dejó la cara deformada y llena de cicatrices. 
A los 28 años se hizo su primera cirugía plástica, en Japón. A partir de ahí, entró 20 veces al quirófano pero seguía disconforme con los resultados del bisturí. Los médicos se negaron a seguir haciéndole tratamientos y le sugirieron que su obsesión podría estar relacionada con un trastorno psicológico. Pero ella no se quedó conforme.

Al tiempo, regresó a casa en Corea, pero había cambiado tanto que sus propios padres tardaron en reconocerla. Dándose cuenta de la adicción de su hija, decidieron llevarla a un médico. Pero pronto volvió a caer en sus viejos hábitos. No hizo caso a los profesionales y ella misma se aplicó aceite de cocina y silicona en su rostro.
Este caso se conoció hace un tiempo. Incluso, su caso fue presentado en la televisión coreana, donde se invitaba a los espectadores a donar dinero para pagar su cirugía reconstructiva. Durante las primeras diez operaciones, los cirujanos retiraron 60 gramos de silicona, aceite y otras sustancias extrañas de su cara y 200 gramos de su cuello. Después de varias otras sesiones su rostro quedó muy reducido, pero lleno de cicatrices.
Una nota reciente del diario Daily Mail actualiza la situación de Hang, que hoy tiene 48 años. Aun tiene la cara desfigurada y dijo que le gustaría tener su “antiguo rostro” otra vez. Trabaja en una tienda de ropa reciclada, llamada The Beautiful Shop, y recibe ayuda del Estado.

Adicción a las cirugías, un problema creciente


Muchas mujeres se sienten impulsadas a pasar por un quirófano para cambiarse sus cuerpos, "sacarse años" o para verse "más lindas". Lo preocupante es que aumentan los casos de mujeres que lo hacen en exceso y llegan a someterse a más de 15 cirugías estéticas. “Son mujeres, que generalmente tienen entre 40 y 60 años. Llegan al consultorio sin saber bien qué buscan. Es típico que digan: ‘Vengo a ver qué me puede hacer’. Perdieron el respeto y la cautela ante el paso por el quirófano. ‘No pueden percibir los riesgos’, comentó el cirujano plástico Jorge Pedro. ‘Le decís que no corresponde que se hagan tal cirugía, pero insisten. A veces se van a consultar a otros profesionales, y luego vuelven al tiempo para desafiarte: 

quiénes son las adictas al bisturí:

“Son mujeres que padecen lo que se llama dismorfobia, una patología por la que el individuo no se reconoce ni acepta en el espejo. Siempre quiere ver otra cosa, se opera, se cambia el color de pelo y nunca está conforme. Porque viven comparándose con estándares muy altos y van de cirujano en cirujano. Se caracterizan por criticar siempre al cirujano anterior”.